Salíamos del taller de Oslo con el cristal puesto a las 10,30 lo cual suponía dos horas y media de adelanto respecto a mis cálculos. Por la E6 nos dirigimos hacia Göteborg - Malmö para cruzar de nuevo el puente de Öresund y coger el ferry en Rodbyhavn para adentrarnos en territorio alemán hasta llegar a Hamburgo.

El hotel fue el mismo que a la ida, es decir el NH Hamburgo-Horn pero esta vez en lugar de los 114 euros que nos costó entonces, ahora el precio se elevó a 153 euros por no haberlo reservado por internet porque se me olvidó y tuvimos que hacerlo cuando estuvimos a la ida.

Madrugamos y partimos de Hamburgo a primeras horas de la mañana hacia Francia sin tener efectuada ninguna reserva para un hotel determinado. Después de atravesar Alemania con bastantes obras en sus autopistas y de comer por el camino, nos adentramos en territorio francés y consultando el mapa pusimos dirección a Bensacon donde llegamos ya caida la noche. Buscamos hoteles en el GPS y elegimos el Novotel Besançon. Dejamos Besançon a la mañana siguiente y pusimos rumbo hacia el sur intentando llegar al punto más próximo a España posible.

Después de comer por el camino, llegamos a Nimes alrededor de las cinco de la tarde. Alojamiento en Hotel Mercure Nimes Ouest, hotel visitado en dos ocasiones el año anterior en el viaje a Budapest, a escasos 15 minutos del centro.

Tras dejar el equipaje en ala habitación, emprendimos camino en diección al parking que existe muy cerca del del coliseum. Pasear al atarceder por tranquilas plazas y las estrechas calles del caso antiguo constituye sin lugar a dudas un verdadero relax luego de una jornada en coche, para luego cenar una buena fuente de mejillones al vino con frites.




Ciudad fundada por los romanos con gran tradición taurina, siendo el monumento más representativo de la misma el anfiteatro romano, conocido como La Arena. Construido en el año 27 a.de C en tiempos del emperador Augusto, tiene un ruedo de 133 metros de largo por 101 metros de ancho rodeado por 34 gradas que se sustentan por una por una construcción abovedada.

En la actualidad se emplea como coso taurino y otro tipo de espectáculos, teniendo una capacidad para 16.300 espectadores, contando desde 1989 con sistema de calefacción y una cubierta móvil.

Otro de los monumentos dignos de visitar es La Maison Carrée. Se trata del único templo romano del mundo conservado tan perfectamente.

Construido en el año 5 d. de C. dedicado a Cayo y Lucio César es de planta rectangular con unas dimensiones de 26 metros de largo por 15 metros de ancho, con una escalinata amplia en el frontal por la que se acede al podio, en el que se levantan diez columnas con capiteles corintios, seis frontales y dos en cada uno de los lados, y un espléndido frontón.

De los templos cristianos merece destacar la Iglesia de San Pablo de estilo neorománico edificada entre los años 1835 y 1849 obra del arquitecto Charles-Auguste Questel encontrándose ubicada en el bonito paseo de Victor Hugo.