Llegamos a PLZEŇ a alrededor de la una de mediodia después de tres horas y media de conducción y directamente nos fuimos a visitar la fábrica de cervezas Pilsner Urquell, la mas famosa del país y no por la propia cerveza sino por el método de elaboración que se ha extendido por todo el mundo y que se practica en esta ciudad desde 1842. De color claro y transparente con una graduación de entre 4,5-5,5% de volumen y de sabor seco. La República Checa la ha declarado como denominación de origen, por lo que solamente las fabricadas aquí pueden llamarse así.

Dejamos el coche en el aparcamiento interior de la fábrica, después de pasar una de las Puertas más famosas y visitadas del país dirigiéndomos al punto donde se adquieren los tickes para la visita que estaba programada a las 14,30h y encima en inglés. Las visitas guiadas en castellano son poco frecuentes y deben de solicitarse para un grupo. El precio de la visita fue de 15 euros los tres y por poder hacer fotografías nos cobraron otros 4 euros. El cambio que he hecho es de 1 euro = 25 coronas.

Debido a que faltaban cerca de una hora para poder comenzar, nos decidimos por comer antes en el restaurante Na Spilce que se encuentra dentro del propio recinto, por cierto bastante bueno y a un precio respetable para estar ubicado donde está.

Tras la comida nosdirigimos para comenzar la visita al lugar donde adquirimos las entradas observando un pequeño museo con figuras realizando diversos trabajos del proceso de la elaboración de la cerveza. Continuamos subiéndonos en un montacargas para visitar las salas de cocción antigua y actual para pasar a ver la planta embotelladora con una capacidad de 120.000 botellas a la hora. De nuevo otra vez a otro montacargas para bajar a los subterráneos donde se embarrica la cerveza y se encuentran los conductos de agua para la mezcla. En este lugar nos dieron a probar la cerveza Pilsner sin filtrar ni pasterizar con un sabor por cierto bastante amargo. Subida de nuevo a la superficie y fin de la visita. La duración aproximada es de una hora u hora y media según la cantidad de visitantes del grupo.

Gran Plaza. Terminada esta visita cogimos el coche para dirigirnos a la`plaza mecionada donde se encuentran dos de los monumentos más famosos de la ciudad y donde dejamos aparcado el coche.

La Catedral de San Bartolomé de estilo gótico con su torre de 102,6 metros de altura constituyéndose en la más alta de la República Checa. Para nuestra desgracia y por la hora que era ya se encontraba cerrada así como el acceso a la torre, por lo que nos tuvimos que conformar con ver el INTERIOR desde la reja de acceso y desde este punto hacer algunas fotografías. Según me he informado en su interior se conserva una estatua de la Virgen María Madre de la Misericordia del siglo XIV

El AYUNTAMIENTO de estilo renacentista construído entre los años 1554-1559 por el italiano Giovanni Statia, siendo uno de los edificios mas bonitos de este estilo en Bohemia y al norte de los Alpes. El hall de la planta baja se emplea para exposciones temporales y es libre acceso. La planta primera comprende el salón de ceremonias donde se celebran bodas y demás eventos sociales y en la seguna planta se encuentra el salón donde se celebran las reuniones del ayuntamiento. Sin embargo lo que más llama la atención del edificio es su fachada esgrafiada obra del arquitecto Jan Koula durante la reconstrucción del edificio llevada a cabo entre 1907 y 1914. En la misma se encuentran el emblema de la ciudad de Pilsen y tres monarcas checos entre los que se encuentra el Rey Rodolfo II.

Columna de la Peste de Santa María. A escasos metros del ayuntamiento nos encontramos con la columna mencionada obra del escultor de esta ciudad Kristian Widman en 1681. El conjunto fue encargado y sufragado por la burguesía de la ciudad, en agradecimiento a que la ciudad se hubiese salvado de la peste en 1680. En la cúspide de la columna se encuentra una réplica barroca de la Virgen de Pilsen.



Continuando caminando y no a una gran distancia nos encontramos con la Gran Sinagoga. Construída en el año 1893 en estilo románico-mudéjar, se trata de la segunda más grande de Europa y la tercera del mundo. Debido a los poquísimos visitantes que había, nos dió la opción de recrearnos visitándola y haciendo fotografías de su interior durante mas de media hora y sin que nadie nos metiera prisa, cosa inusual en este tipo de construcciones.

Con esta visita, dimos por finalizada nuestra estancia en Plzeň, eran ya cerca de las siete y media de la tarde y nos aguardaban otras tres horas o más de coche con el agravamen de conducir por la noche. Llegamos al apartamento cerca de las once de la noche, cansados y con apetito pues hacia muchas horas que saciábamos el estómago. Cena, ducha y a la cama sin TV ni Internet.