La historia de La Rochelle se remonta a la Antigüedad, cuando su territorio estaba ocupado por los santones, pueblo galo que dio nombre a la región de Saintonge y a la ciudad de Saintes. Durante la Edad Media adquirió una gran importancia marítima y comercial. Los templarios se establecieron allí antes del reinado de Leonor de Aquitania y recibieron diversos privilegios, convirtiendo el puerto en una de sus principales bases navales del Atlántico.
En 1360, durante la Guerra de los Cien Años, La Rochelle volvió a quedar bajo dominio inglés. Sin embargo, en 1372 fue recuperada tras la batalla naval de La Rochelle, en la que una flota castellano-francesa derrotó a la inglesa.
Siglos después, su posición estratégica volvió a ser decisiva. Durante la Segunda Guerra Mundial, el puerto de La Pallice albergó una importante base alemana de submarinos. La Rochelle permaneció ocupada hasta mayo de 1945 y fue una de las últimas ciudades francesas en ser liberadas.
Comenzamos nuestra visita a La Rochelle estacionando el coche en un aparcamiento de pago situado dentro del recinto de El Arsenal. Como comprobaríamos después por propia experiencia, no era el lugar más conveniente, pero fue el primero que encontramos al entrar en la ciudad.
El Arsenal fue construido después de la reconstrucción de las fortificaciones de La Rochelle, llevada a cabo entre 1689 y 1700 por el ingeniero Ferry bajo la dirección de Vauban. La primera piedra del edificio principal se colocó en 1786 por iniciativa del capitán Choderlos de Laclos, autor de Las amistades peligrosas.
En 1879 se completó el conjunto con un segundo edificio, varios pabellones, el recinto y una puerta de acceso al canal de Maubec. Tras dejar de utilizarse al finalizar la Segunda Guerra Mundial, pasó a ser propiedad municipal.
Continuamos por Quai Maubec hasta llegar a la Iglesia de Saint-Sauveur, muy cerca del Puerto Viejo.
El templo presenta una compleja sucesión de construcciones, destrucciones y reconstrucciones. El primer templo, dedicado inicialmente a Santa María Magdalena, fue fundado en 1152 por los monjes de la isla de Aix y convertido en parroquia en 1217. De aquella iglesia medieval únicamente se conserva la parte inferior del campanario.
Un incendio destruyó el edificio en 1419, tras lo cual fue reconstruido en estilo gótico flamígero y consagrado en 1492. A esta etapa pertenecen el campanario y los restos muy deteriorados del antiguo pórtico que todavía pueden verse junto a la entrada: fragmentos de arcos apuntados, tracerías, pináculos y arranques de las antiguas bóvedas.
Durante las guerras de religión, en 1568, gran parte de la iglesia fue demolida y sus piedras se reutilizaron en las fortificaciones de la ciudad. El campanario se conservó como torre de vigilancia y plataforma para cañones, mientras que el pórtico terminó desplomándose en 1573.
La reconstrucción comenzó en 1635, aunque el templo volvió a sufrir un incendio. El edificio actual fue levantado principalmente entre 1708 y 1718, conservando el campanario medieval y parte de la fachada anterior. Exteriormente combina así los restos góticos con una portada clásica, articulada mediante columnas de capiteles corintios, hornacinas y un remate de carácter monumental.
El interior presenta una amplia nave central acompañada por naves laterales, separadas mediante grandes arcos apoyados en pilares de piedra. Sus bóvedas claras y la relativa sobriedad arquitectónica contrastan con los altares, retablos, púlpitos y elementos de madera oscura. En la parte posterior se encuentra el órgano elevado sobre una tribuna, mientras que de las naves cuelgan varias maquetas de barcos, exvotos que recuerdan la estrecha relación de Saint-Sauveur con los marineros y con el pasado portuario de La Rochelle. El conjunto decorativo del presbiterio y sus retablos pertenece principalmente al siglo XIX.
Después de la visita a la iglesia comentada anteriormente, comenzamos a caminar por la Rue Saint Sauveur hasta llegar a la Pl. de la Caille, donde giraremos a la derecha para caminar por la Rue de L'Hôtel de ville y llegar a la plaza del mismo nombre, donde se encuentra el impresionante edificio L'hôtel de ville.
El Ayuntamiento de La Rochelle está considerado el edificio consistorial más antiguo de Francia que continúa desempeñando su función original. El poder municipal se estableció en este lugar durante el Siglo XIII, aunque el conjunto actual es el resultado de distintas campañas constructivas desarrolladas principalmente entre los siglos XV y XVII.
Exteriormente presenta el aspecto de una pequeña fortaleza urbana. El recinto está protegido por una muralla de estilo gótico flamígero, coronada por almenas, matacanes y torres. La entrada principal se abre mediante un arco apuntado profusamente decorado, sobre el que figura una nave, emblema de la ciudad y recuerdo de su estrecha vinculación con el comercio marítimo. En uno de los extremos se eleva la torre del reloj, rematada por una esbelta aguja.
Tras atravesar la muralla se accede a un patio presidido por el cuerpo principal del Ayuntamiento, construido en estilo renacentista. Su fachada contrasta con la sobriedad defensiva del exterior: una galería de arcos ocupa la planta baja, mientras que la superior está decorada con grandes ventanales, pilastras, relieves, esculturas y frontones. En uno de sus lados, una escalera monumental conduce a una logia abierta, sobre la que se alza un pequeño campanario.
El edificio fue realizado bajo la protección de Enrique IV, monarca especialmente apreciado en La Rochelle, cuyo monograma aparece repetido en distintos elementos decorativos. También se conserva una representación policromada del rey bajo dosel. En el interior se encuentran la sala de fiestas, el gabinete de Jean Guiton y diversos recuerdos relacionados con el sitio de La Rochelle.
A finales del Siglo XIX, el arquitecto Juste Lisch dirigió una importante restauración y ampliación del conjunto. El 28 de junio de 2013, un grave incendio dañó considerablemente el edificio. Su recuperación, dirigida por el arquitecto Philippe Villeneuve y realizada por numerosos oficios especializados, permitió devolverle su aspecto histórico e incorporar nuevas medidas de seguridad. El Ayuntamiento volvió a abrir completamente restaurado varios años después.
Desde la visita anterior al Ayuntamiento, salimos por la Rue Dupaty hasta alcanzar la Rue Chaudrier, por la que continuamos hasta la gran Place de Verdun, donde se encuentra la Catedral de San Luis —Cathédrale Saint-Louis—.
La creación de la diócesis de La Rochelle fue decidida tras el sitio de 1628, aunque no se hizo efectiva hasta 1648. En un primer momento se utilizó como catedral el antiguo Gran Templo protestante, adaptado al culto católico, pero este edificio quedó destruido por un incendio en 1687.
La construcción de la actual Catedral de San Luis comenzó en 1742, siguiendo el proyecto elaborado por Jacques V Gabriel, primer arquitecto del rey Luis XV. Tras su fallecimiento, las obras fueron continuadas bajo la dirección de su hijo Jacques-Ange Gabriel, aunque avanzaron con lentitud debido a las dificultades económicas. El templo pudo abrirse al culto en 1784, todavía incompleto, y no quedó definitivamente terminado hasta el Siglo XIX.
La catedral responde a un estilo clásico, de líneas monumentales pero sobrias. Su fachada principal se organiza en dos cuerpos, con pilastras y columnas que enmarcan la portada principal, grandes ventanales laterales y un remate central coronado por un frontón triangular. El proyecto original contemplaba dos torres en los extremos, que nunca llegaron a construirse, lo que explica su aspecto bajo y horizontal.
El interior presenta planta de cruz latina, con una amplia nave central acompañada por naves laterales y separada de estas mediante grandes arcos apoyados sobre sólidos pilares de piedra. En el crucero se levanta una cúpula, mientras que la claridad de los muros y la sobriedad arquitectónica contrastan con la decoración de las capillas, las vidrieras, las pinturas y los altares realizados principalmente durante el Siglo XIX.
A los pies de la nave se encuentra el gran órgano, instalado sobre una monumental tribuna de madera. Entre las capillas laterales destaca la Capilla de la Virgen, ricamente decorada con mármoles, dorados, vidrieras y pinturas en su bóveda, en claro contraste con la austeridad general del templo.
La catedral conserva también diferentes pinturas, objetos religiosos y exvotos relacionados con la actividad marítima de La Rochelle. Su campanario se encuentra separado del edificio y corresponde a la torre conservada de la antigua iglesia de Saint-Barthélemy, situada en las inmediaciones.
Desde la Place de Verdun, empezamos a caminar por la Rue du Palais en dirección al puerto. En el número 10 de esta calle se encuentra el Palais de Justice, cuya historia es más antigua de lo que permite su fachada neoclásica.
En este lugar existía el antiguo auditorio real. En 1604, Enrique IV ordenó construir un nuevo palais du présidial o Palacio Real, inaugurado en 1614. Aquel edificio tenía una planta baja de piedra abierta mediante siete arcadas y una parte superior combinando ladrillo y piedra. A finales del Siglo XVIII se consideró necesaria su reconstrucción: las obras, dirigidas por el ingeniero François Bertheau-Duchesne, comenzaron en 1783 y el nuevo Palacio de Justicia fue inaugurado el 12 de noviembre de 1789, en plena Revolución francesa.
La fachada de la fotografía responde al gusto neoclásico propio de los edificios públicos de la época. La planta baja presenta grandes arcos de medio punto enmarcados por un aparejo almohadillado. Sobre ella se eleva un orden monumental de columnas acanaladas con capiteles corintios, entre las que se abren altos ventanales rematados por frontones triangulares. Una rica decoración de guirnaldas, rosetas y motivos vegetales recorre el entablamento.
En la parte superior puede leerse la inscripción Temple de la Justice, que refuerza deliberadamente la apariencia de templo clásico y expresa la función solemne del edificio. El conjunto fue inscrito como Monumento Histórico en 1925 y continúa destinado a la administración de justicia.
Desde el punto anterior continuamos caminando por Rue du Palais, en dirección al puerto, para, al cabo de unos doscientos metros, encontrarnos con la Grosse Horloge o Puerta del Reloj Grande, uno de los símbolos de la ciudad.
Su origen se encuentra en una de las puertas de la primera muralla medieval de La Rochelle, levantada en el Siglo XII para comunicar la ciudad con el puerto y el barrio de Perrot. Primitivamente disponía de dos pasos independientes, uno mayor para los carruajes y otro más pequeño para los peatones, que fueron reunidos en 1672 en la gran arcada que contemplamos actualmente.
En 1478 se instaló sobre la puerta un campanario con el reloj público de la ciudad. La parte superior medieval fue sustituida hacia mediados del Siglo XVIII por el elegante remate barroco de estilo Luis XV que vemos en la fotografía, formado por un cuerpo curvo con esfera de reloj, coronado por campanas y adornado con motivos militares y científicos. En la actualidad continúa siendo uno de los principales accesos entre el casco histórico y el Puerto Viejo.
Desde la mencionada puerta ya se puede ver el antiguo puerto de La Rochelle, presidido por las dos grandes torres medievales que se alzan junto al Puerto Viejo y que constituyen uno de los conjuntos monumentales más representativos de la ciudad. La Torre de San Nicolás y la Torre de la Cadena protegían la entrada al puerto, mientras que la cercana Torre de la Linterna formaba parte del sistema defensivo de la muralla marítima.
La Torre de San Nicolás, construida entre 1376 y 1390, se alza en la orilla meridional de la entrada al Puerto Viejo. Junto con la Torre de la Cadena, situada enfrente, formaba una auténtica puerta marítima y protegía el acceso a la ciudad. Entre ambas podía tenderse una gruesa cadena que impedía la entrada de embarcaciones.
Levantada sobre un terreno fangoso mediante pilotes de madera, presenta una poderosa estructura de piedra, de planta irregular y aspecto fortificado. Sus elevados muros, reforzados por contrafuertes, están coronados por almenas y matacanes, mientras que una torre rectangular sobresale por encima del conjunto. En su interior se distribuyen varias salas comunicadas por escaleras y pasadizos, concebidas tanto para la defensa como para alojar a la guarnición. Se puede visitar y desde su parte superior se obtienen unas buenas vistas de la ciudad y del Puerto Viejo.
Frente a la Torre de San Nicolás se levanta la Torre de la Cadena, construida durante la Edad Media y posteriormente reformada. Ambas torres protegían la entrada al Puerto Viejo y permitían cerrar el acceso a las embarcaciones mediante una gruesa cadena tendida entre las dos orillas.
De planta circular y aspecto robusto, la torre alojaba el mecanismo utilizado para subir y bajar dicha cadena. Su estructura original sufrió importantes daños y transformaciones con el paso del tiempo, por lo que actualmente presenta una altura menor y un aspecto más sencillo que la vecina Torre de San Nicolás. También fue utilizada como residencia y posteriormente como prisión.
Desde la Torre de la Cadena caminamos por la Rue sur les Murs hasta llegar a la última de las torres, conocida como Torre de la Linterna.
Construida entre los Siglos XII y XV, formaba parte de las fortificaciones marítimas de La Rochelle. En sus orígenes servía para vigilar la costa y orientar a los barcos mediante una luz situada en su parte superior, función de la que procede su nombre.
La torre presenta una base cilíndrica de aspecto defensivo, coronada por matacanes, sobre la que se eleva una esbelta aguja octogonal de estilo gótico. Con sus aproximadamente cincuenta y cinco metros de altura, destaca claramente sobre el conjunto de la muralla. Durante varios siglos también fue utilizada como prisión, y en sus muros todavía se conservan numerosos dibujos e inscripciones realizados por los antiguos cautivos.
Como recomendación, a los pies de la torre existe un amplio aparcamiento de pago al aire libre. Para localizar fácilmente su acceso, especialmente si no se conocen bien las calles de la zona, conviene buscarlo con el nombre de Parking Vieux-Port Ouest.
Coordenadas: 46°09'19"N 1°09'26"W
46.155278, -1.157222
![]() La Rochelle Pais: Francia Región: Nueva Aquitania Departamento: Charente Marítimo Distrito: La Rochelle Superficie: 28,43 km² Moneda: Euro Coordenadas GPS : Latitud: 46°09'35"N Longitud: 1°09'06"W Google Maps: 46.159722, -1.151667 Oficina de Turismo2 Quai Georges SimenonTfno. : +33 546 41 14 68 17000 La Rochelle |
