Continuando por la Plaza de la Ciudad Vieja, nos encontramos con la Iglesia de Nuestra Señora de Týn. Su construcción, efectuada sobre otra de estilo románico, se comenzó en el año 1360, reinando Carlos IV, bajo la dirección del arquitecto francés Mathieu d’Arras, participando también el arquitecto del Puente de Carlos, Peter Parler, y terminada en 1450 bajo el reinado de Jorge de Poděbrady.
Por encontrarse prácticamente encajonada por las construcciones que la rodean, apenas nos pudimos percatar de sus magníficas dimensiones: 52 metros de largo, 28 metros de ancho y, por lo leído —pues no pudimos entrar—, 44 metros de altura de la nave. Como curiosidad, si se mira de frente se observa que la torre derecha es un poco más grande que la izquierda, como símbolo, según el arquitecto, de la parte masculina de la humanidad. En la entrada norte, situada en la calle Týnská, podemos observar uno de los detalles más emblemáticos de sus fachadas: el grupo escultórico de la Crucifixión, realizado en el taller de Peter Parler. De su interior no podemos aportar nada al no haber podido visitarlo.
Continuamos caminando hasta encontrarnos con la Casa de la Campana de Piedra y el Palacio Golz-Kinsky.
Ante la primera, nos encontramos con una de las casas residenciales medievales más antiguas de la ciudad, datada en el siglo XIII y de estilo gótico, reconstruida en 1685 en estilo barroco para convertirla en neobarroca a finales del siglo XIX. Sin embargo, como consecuencia de los trabajos de reconstrucción llevados a cabo en la misma entre 1960 y 1988, se decidió devolverle su estilo al gótico original. Esta casa pertenece en la actualidad a la Galería de la Ciudad de Praga, realizándose en la misma diversas exposiciones de arte moderno y contemporáneo.
Adyacente a la casa mencionada, se halla el Palacio Golz-Kinsky, cuyos orígenes datan del siglo XIV, cuando fue construido sobre el solar que ocupaban unas casas medievales.
Después de pasar por diversos propietarios pertenecientes a la nobleza, que realizaron varias ampliaciones y restauraciones, en 1750 fue adquirido por Johann Ernst, conde de Golz, quien encargó al arquitecto Anselmo Lurago una nueva restauración, que dio lugar a la fachada que se ve en la actualidad, de estilo rococó, en la que colaboró Ignaz Platzer, decorándola con dioses antiguos y esculturas alegóricas.
En 1768, después del fallecimiento del conde citado, fue adquirido por el conde Oldřich Kinský, en cuyo poder permaneció hasta 1945. En la actualidad, y después de la restauración de 1990, pertenece a la Galería Nacional de Praga, con una colección de pinturas de paisajes del siglo XIX.
Continuando el recorrido alrededor de la plaza, nos encontramos con la Iglesia de San Nicolás de la Ciudad Vieja, que se hizo visible desde la plaza después de que el ejército nazi destruyera el ala norte del Antiguo Ayuntamiento. De estilo barroco, fue construida por el arquitecto Kilián Ignác Dientzenhofer entre los años 1732 y 1737, periodo que este arquitecto también empleó para terminar el proyecto de su padre de la Iglesia de San Nicolás en la Plaza de Malá Strana; de ahí el apellido de “la Ciudad Vieja” para diferenciarlas.
La actual iglesia se encuentra levantada sobre una antigua parroquia, destruida tras un incendio en 1689. Después de la abolición de las órdenes religiosas por parte de José II en 1781, la iglesia fue utilizada primero como granero y luego como archivo.
Desde 1781 hasta 1914 estuvo en manos de la comunidad ortodoxa, pasando después a ser capilla militar, hasta que en la Segunda Guerra Mundial fuera ocupada por el ejército checo y, al mismo tiempo, un grupo de artistas inició su restauración. Una vez concluida la guerra, pasó a manos de la Iglesia Husita, a la que pertenece en la actualidad.
Casi en el medio de la plaza nos encontramos con el monumento de una de las personas más carismáticas de la historia checa. Se trata del Monumento a Jan Hus, nacido en 1371, sacerdote, teólogo y rector universitario, quien introdujo el acento circunflejo invertido en el idioma checo y del que se dice que fue un precursor de la Reforma protestante que Martín Lutero llevaría a cabo un siglo después. Fue juzgado y sentenciado a morir en la hoguera por negarse a renunciar a sus ideas, un 6 de julio de 1415. Antes de que se le quemase dijo la frase: “Pueden asar a un ganso, pero dentro de cien años aparecerá un cisne que no podrán quemar”. Para muchos, estas palabras pudieron ser una profecía de la aparición, 102 años después, de Martín Lutero.
El monumento es un conjunto de figuras humanas, en el que destaca Jan Hus. A un lado le rodean guerreros husitas y, al otro, figuras semitumbadas que representan al pueblo checo cuando se le obligó a dejar su país en 1620, después de la victoria de los católicos sobre los protestantes.
![]() Praga Capital de la República Checa Región : Praga Gentilicio : Praguense/a Superficie :496 km² Moneda : Corona Checa Coordenadas Plaza Ciudad Vieja GPS : Latitud: 50°05'14"N Longitud: 14°25'14"E Google Maps: 50.087222, 14.420556 Oficina de TurismoStaroměstské náměstí 1Tfno. : +420 221 714 714 Praha 1 - Staré Město 110 00 |
