La localidad de Moraleja de Enmedio se encuentra situada al sur de la Comunidad de Madrid, a unos 38 km de la capital. Está asentada sobre una campiña de relieve principalmente llano, entre el río Guadarrama y las llanuras del sur madrileño, con suaves lomas y en contacto con la zona de La Sagra. Su clima se caracteriza por ser mediterráneo continental templado. En la actualidad forma parte del cinturón industrial madrileño, en el entorno de Fuenlabrada.
El topónimo Moraleja suele relacionarse con la presencia de morales y con las moras, fruto abundante tradicionalmente en estos terrenos según la explicación popular del nombre. Esta interpretación aparece reforzada por el propio escudo municipal, en el que figura un árbol alusivo al moral.
El añadido de Enmedio se explicaría por la situación del núcleo entre otras antiguas poblaciones o despoblados que también llevaban el nombre de Moraleja. De este modo, el nombre habría servido para distinguir esta localidad de otras Moralejas próximas existentes en la época de repoblación medieval.
Gentilicio: Moralejeños/as

No se han localizado referencias históricas claras sobre Moraleja de Enmedio anteriores a la repoblación medieval. Las primeras noticias documentadas de la localidad se sitúan aproximadamente en el siglo XIII, cuando la Tierra de Segovia se encontraba ya organizada administrativamente y comenzaba a consolidarse el poblamiento de esta zona de la Transierra.
Las primeras referencias históricas de Moraleja de Enmedio se sitúan aproximadamente en el Siglo XIII, en el contexto de la repoblación de los territorios situados al sur de la sierra. En esta época, la Tierra de Segovia se encontraba ya organizada administrativamente y los núcleos de Moraleja de Enmedio, Moraleja la Mayor, Serranillos y otros lugares próximos formaban parte de los territorios más meridionales de su jurisdicción.
Estos lugares quedaban en una zona de contacto entre la jurisdicción segoviana, el concejo madrileño y las tierras dependientes del Arzobispado de Toledo, lo que provocó frecuentes conflictos por la delimitación de términos. En 1208, bajo el reinado de Alfonso VIII, se fijaron los límites entre estas jurisdicciones, y años después, en 1256, el Concejo de Segovia organizó su territorio en sexmos, quedando Moraleja de Enmedio vinculada al sexmo de Casarrubios.
Durante Siglo XIV, Segovia llevó a cabo en 1302 un nuevo ordenamiento de los lugares de la Transierra, con el fin de reforzar sus territorios más alejados y consolidar el poblamiento de los sexmos de Valdemoro y Casarrubios. A partir de este momento quedó configurado de forma más estable el mapa de poblamiento de esta zona meridional de la jurisdicción segoviana.
Durante el Siglo XV, Segovia mantuvo sus límites territoriales con cierta estabilidad. Sin embargo, durante el reinado de los Reyes Católicos se produjo un cambio decisivo. En 1480, los monarcas entregaron a Andrés Cabrera y a su esposa Beatriz de Bobadilla un amplio conjunto de vasallos en recompensa por los servicios prestados a la Corona. Entre los lugares afectados por esta segregación se encontraban Moraleja de Enmedio y Moraleja la Mayor.
La donación, confirmada después como merced perpetua, supuso la pérdida definitiva de estos territorios para el Concejo de Segovia. Aunque Segovia mantuvo un largo pleito para intentar recuperar su jurisdicción, los lugares segregados quedaron finalmente vinculados al señorío de los Cabrera, futuros condes de Chinchón.
Durante el Siglo XVI, Carlos I en 1520, concedió a Fernando Cabrera y Bobadilla y a su esposa Teresa de la Cueva el título de condes de Chinchón. Moraleja de Enmedio quedó así integrada en el ámbito señorial de este condado. Hacia 1530, la Averiguación de Vecindades de la provincia de Segovia recoge para la localidad una población de 116 vecinos pecheros.
Años más tarde, las Relaciones Topográficas de Felipe II ofrecen cifras próximas, con unos cien vecinos según las respuestas de Fuenlabrada de 1576 y unos 150 según las de Móstoles de 1579. El núcleo urbano original parece haberse formado en torno a la actual plaza de la Constitución y las proximidades de la iglesia parroquial, en el punto de encuentro de antiguos caminos vecinales que comunicaban la localidad con los pueblos de su entorno.
Durante el Siglo XVII, el Condado de Chinchón continuó en manos de la familia Cabrera y sus descendientes. En 1683, al perderse la sucesión directa, el condado pasó a una rama colateral representada por Julio Savelli Fernández-Cabrera, príncipe de Albano, que mantuvo el título hasta comienzos del siglo XVIII.
La residencia del titular del señorío fuera de España favoreció que parte de la administración local quedara en manos del Concejo, especialmente en lo relativo al nombramiento de alcaldes y justicias. Además, desde 1673, Moraleja de Enmedio y Moraleja la Mayor aparecen incluidas entre los lugares sometidos a la jurisdicción de los Alcaldes de Casa y Corte, al encontrarse dentro del límite de las cinco leguas respecto a Madrid.
Durante el Siglo XVIII, el Condado de Chinchón fue adquirido en 1738 por la Casa de Borbón para el infante don Felipe, duque de Parma, pasando después a su hermano don Luis. Tras la ordenación territorial impulsada en tiempos de Fernando VI y fijada posteriormente por Floridablanca, Moraleja de Enmedio y Moraleja la Mayor pasaron a integrarse en la Intendencia de Madrid.
Las fuentes documentales de este siglo, como el Catastro de Ensenada, las Descripciones de Lorenzana y los censos de Aranda y Floridablanca, permiten conocer mejor la vida económica y social del municipio. Moraleja de Enmedio contaba a mediados del siglo con 107 vecinos, cifra que se mantenía de forma aproximada a finales de la centuria, cuando el Censo de Floridablanca recoge 405 habitantes.
Su economía era fundamentalmente agraria. Predominaban los cultivos de secano, como trigo, cebada y avena, aunque también destacaban las huertas, regadas con el agua de diversos manantiales, y las viñas situadas principalmente al norte del término. La ganadería estaba formada sobre todo por ganado lanar y animales empleados en las labores agrícolas y en la arriería.
La población vivía en una villa de condición humilde, con casas construidas en su mayoría con tapial. No se mencionan edificios señoriales ni construcciones de especial calidad, aparte de la iglesia parroquial. También se citan dos pequeñas ermitas, la del Cristo del Humilladero y la de San Sebastián, esta última situada al oeste del pueblo y vinculada al actual entorno del cementerio.
En este mismo siglo aparece documentada la existencia de una fuente de tres caños situada hacia el este del núcleo, alimentada por los manantiales de la zona y cuyo sobrante se utilizaba para regar las huertas próximas. Aunque no existe certeza absoluta, el COAM la relaciona con la actual Fuente de los Tres Caños, muy restaurada y situada en la confluencia de la calle de la Fuente y la plaza de la Fuente.
Durante el Siglo XIX, Moraleja de Enmedio quedó integrada definitivamente en la provincia de Madrid tras la entrada en vigor, el 1 de enero de 1801, de la nueva división administrativa. En las primeras décadas del siglo, el núcleo mantuvo una configuración parecida a la del siglo anterior, sin grandes transformaciones urbanas.
Uno de los hechos más destacados de este periodo fue el despoblamiento definitivo de Moraleja la Mayor, declarado oficialmente por Real Orden de 14 de agosto de 1839. Su término fue anexionado al de Moraleja de Enmedio, trasladándose a esta localidad sus últimos vecinos. De aquella antigua población solo quedaron algunos topónimos, como Las Casas de Moraleja la Mayor.
Según Madoz, a mediados del siglo XIX Moraleja de Enmedio pertenecía al partido judicial de Getafe y contaba con 93 vecinos y 544 almas. El caserío estaba formado por unas cien casas, bajas y de mala construcción, distribuidas en seis calles estrechas y sin empedrar y una plaza. También existían casa consistorial, cárcel del concejo y escuela de primeras letras.
Durante la segunda mitad del siglo XIX la localidad apenas experimentó cambios importantes. La agricultura siguió siendo la base económica, con predominio de cereales, viñas y algunas tierras de regadío incorporadas tras la anexión del término de Moraleja la Mayor. La llegada del ferrocarril a Humanes, a unos cuatro kilómetros, facilitó el transporte de mercancías hacia Madrid y contribuyó a la desaparición progresiva de la figura tradicional del arriero.
Durante la primera mitad del Siglo XX, Moraleja de Enmedio siguió siendo una pequeña localidad rural. Su población no superó los 500 habitantes durante los primeros cincuenta años, manteniéndose entre los 399 habitantes de 1900 y los 480 de 1950. En 1921 se menciona la sencillez del edificio del Ayuntamiento, que albergaba también la escuela de primera enseñanza, así como la modesta calidad de muchas viviendas.
En 1957, el caserío seguía siendo compacto y de reducidas dimensiones, con 120 edificios destinados a vivienda y otros 21 a distintos usos. En estos años existían ya las escuelas públicas Santa Teresa, situadas en la avenida de la República Argentina, después destinadas a actividades sociales y culturales.
A partir de los últimos años de la década de 1970, y especialmente durante los años ochenta, Moraleja de Enmedio experimentó una transformación profunda. La expansión industrial de la periferia madrileña favoreció la instalación de pequeñas y medianas empresas en municipios con suelo más barato y buenas comunicaciones. Surgieron así polígonos industriales como el de San Millán, vinculado a la carretera M-413, y fueron perdiendo peso las labores agrícolas tradicionales.
El crecimiento industrial impulsó también el desarrollo del sector de la construcción y modificó el paisaje urbano. La población pasó de 1.181 habitantes en 1986 a 1.512 en 1991 y 2.289 en 1996. En paralelo aumentó el número de viviendas, tanto principales como de segunda residencia, y se aprobaron en 1987 nuevas Normas Subsidiarias de Planeamiento para ordenar el crecimiento del municipio.
En el plano urbano, el casco antiguo conservó en parte la traza irregular de sus calles tradicionales, aunque sufrió una intensa renovación del caserío, con pérdida de numerosos ejemplos de arquitectura popular. Surgieron nuevas urbanizaciones, como Las Yucas, absorbida por el núcleo principal, y Las Colinas, situada al noroeste del término. También se construyeron nuevos equipamientos, entre ellos el actual Ayuntamiento, iniciado en 1975 sobre el solar del antiguo edificio municipal, el polideportivo, el cementerio y otros servicios públicos.
Siglo XXI. En la actualidad, Moraleja de Enmedio conserva un casco antiguo de trazado irregular, heredero de los antiguos caminos vecinales, aunque muy transformado por el crecimiento residencial e industrial de las últimas décadas. Su economía y su paisaje urbano han dejado atrás el carácter estrictamente agrario que tuvo durante siglos, integrándose en el área de influencia metropolitana del sur de Madrid.
El municipio mantiene algunos testimonios de su pasado, como la iglesia parroquial, la Fuente de los Tres Caños, la estructura del casco antiguo y determinados elementos vinculados a la arquitectura popular. Sin embargo, buena parte de su fisonomía actual responde al crecimiento urbano, residencial e industrial iniciado en la segunda mitad del siglo XX.

Comenzamos la visita a Moraleja de Enmedio, estacionando el coche en la Plaza de la Fuente a pocos metros de la Fuente de los tres caños.
Aunque no hemos encontrado datos históricos detallados sobre su origen, aparece recogida en los estudios de arquitectura y desarrollo urbano dedicados a Moraleja de Enmedio como elemento urbano tradicional de la localidad.
En el cuerpo central conserva una inscripción con una fecha de comienzos del siglo XX, posiblemente 1907, aunque el desgaste de la piedra impide leerla con total seguridad. Su presencia recuerda la importancia que tuvieron las fuentes públicas en la vida cotidiana de los pueblos, tanto como puntos de abastecimiento como lugares habituales de encuentro vecinal.
La mencionada fuente esta levantada en piedra, formada por una composición simétrica de tres cuerpos verticales. El elemento central, ligeramente más alto, concentra el caño principal y conserva una inscripción superior muy desgastada, donde parece distinguirse una fecha de comienzos del siglo XX, posiblemente 1907.
Los cuerpos laterales presentan una decoración sencilla mediante molduras y relieves geométricos, mientras que la parte inferior se organiza con un pequeño pilón central y una base escalonada de piedra. El conjunto responde a una arquitectura funcional y popular, propia de las antiguas fuentes urbanas, en las que el uso práctico del agua se combinaba con una mínima intención ornamental.
A pesar del desgaste de la piedra y de las transformaciones del entorno urbano, la fuente conserva su presencia como testimonio del antiguo paisaje cotidiano de Moraleja de Enmedio, cuando estos elementos formaban parte esencial de la vida vecinal y del abastecimiento público.
A escasos metros de la fuente mencionada anteriormente, y subiendo una pequeña pendiente, se encuentra la Iglesia Parroquial de San Millán.
Esta iglesia constituye el principal edificio religioso de Moraleja de Enmedio. Las primeras referencias documentales conservadas proceden del Libro de Fábrica parroquial, cuyo primer asiento conocido comienza en 1740, ya que la Guerra Civil ocasionó importantes pérdidas en el archivo de la parroquia.
El templo original aparece citado en el siglo XVIII como una iglesia pobre y sencilla, construida con cajones de tierra y piedra reforzados con machones de ladrillo. A finales del siglo XIX o comienzos del XX fue profundamente reconstruida, aunque posteriormente ha sufrido nuevas intervenciones, entre ellas las realizadas tras la Guerra Civil.
Del conjunto actual destaca especialmente la torre, de estilo neomudéjar, levantada en ladrillo y adosada al lado del Evangelio. Se organiza en varios cuerpos y remata en un campanario con vanos de medio punto. El resto del edificio presenta fábrica de ladrillo combinada con cajones de piedra o mampostería, zócalo pétreo y una portada sencilla protegida por tejaroz, componiendo un exterior sobrio y de carácter popular.
El interior responde también a una arquitectura sencilla, con nave dividida en tramos mediante arcos de medio punto, coro con barandilla de madera y cubierta de alfarje con tirantes, fruto en buena parte de intervenciones recientes.
El edificio conserva dos accesos, uno a los pies y otro en el lado de la Epístola, ambos de carácter sencillo.
Bajando desde la iglesia y cruzando la Calle de la Fuente, se llega a la Plaza de la Constitución, donde se encuentra una fuente ornamental que incorpora en su interior una antigua piedra de molino.
El conjunto presenta un pilón bajo de trazado ondulado, delimitado por un pretil de ladrillo visto. En su interior se dispone la piedra de molino, colocada en posición inclinada, de la que brota el agua hacia el vaso de la fuente. La combinación del ladrillo, el agua y la pieza pétrea reutilizada aporta al espacio un carácter decorativo, al tiempo que recuerda la antigua actividad molinera presente en distintos pueblos de la zona.
A falta de datos documentales precisos sobre su fecha de construcción o sobre la procedencia exacta de la piedra, puede interpretarse como un elemento urbano contemporáneo, pensado para embellecer la plaza y mantener una referencia simbólica a los usos tradicionales vinculados al agua y a los molinos.

FERIA DEL CAMPO. San Isidro. actividades culturales, musicales, gastronomía y atracciones infantiles
SANTÍSIMO CRISTO DE LA SALUD. En torno al 7 o 8 de septiembre. Eventos religiosos, encierros, verbenas populares y conciertos
Fuentes: Folletos Comunidad de Madrid, WEB Ayuntamiento, COAM, ChatGPT y Paneles explicativos
![]() Ayuntamiento
Plaza de España, 1 28950 - Moraleja de Enmedio Tfnos: 636 99 46 62 91 600 49 90
Distancia a Madrid: 29,3 Km Altitud: 662 m Latitud: 40°15'37"N Longitud: 3°51'42"W Superficie: 31,29 Km² Municipios colindantes
Batres Griñón Móstoles Fuenlabrada Navalcarnero Arroyomolinos Humanes de Madrid Serranillos del Valle EN COCHEDirigirse por la A42 hasta salida 15B para dirigirnos primero por la M-506 y luego por la M-413 hasta Moraleja de Enmedio ![]() AUTOBUSES495 Madrid (Cuatro Vientos-provisional)496 Fuenlabrada (Hospital) 497 Leganés (El Carrascal) 498 Móstoles (Avd.Abogados de Atocha) N-808 Madrid (Príncipe Pío) |
